Niña crea dispositivo para evitar muertes por golpes de calor en el coche

119

Es una historia que se repite cada verano; desgraciadamente, más de uno hemos escuchado alguna vez el caso de alguien que ha fallecido tras estar demasiado tiempo encerrado en el coche en un día con mucho calor. Niños, ancianos o mascotas que se quedan olvidados en los coches. Parece incomprensible que pueda suceder algo así, pero en días muy calurosos, la temperatura en el interior de un coche puede ser más del doble. Por suerte, ya hay fabricantes de vehículos que están instalando dispositivos que intenten prevenir este tipo de muertes, todavía no se ha logrado acabar con este problema.

Con ello pretende terminar Lydia Denton, una niña norteamericana de 12 años que acaba de ganar un premio de 20.000 dólares tras inventar un dispositivo para precisamente evitar este tipo de muertes. El artefacto mide la temperatura del coche y, en caso de sobrepasar el límite de 39 grados, alerta a los dueños del vehículo y a los servicios de emergencias.

“Me preocupa mucho porque es algo que está pasando en el mundo y sabía que se podía arreglar”, cuenta Lydia en una entrevista con el programa Good Morning, America! , “A nadie se le ha ocurrido una manera barata para poder solucionarlo, algo que la gente se pueda permitir”.

Su invento, sin embargo, lo consigue. Se llama Beat The Heat Car Seat , es por tátil, costaría unos 50 euros y se coloca fácilmente en el asiento del coche. Su mecanismo es sencillo: está diseñado con un detector de presión que registra cuando algo de 10 kilos o más se coloca en el asiento. A partir de ahí, comienza a analizar la temperatura. Si sobrepasa los 39 grados, envía la alerta. Por ello, su invento ha ganado el cuantioso premio del certamen CITGO Fueling Education Student Challenge, un evento que anima a los niños a aplicar sus conocimientos STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) para desarrollar soluciones que ayuden en su día a día.

Lydia ha confesado que utilizará parte de esos 20.000 dólares para seguir desarrollando su dispositivo, y confía en poder comercializarlo en un futuro próximo. Otra parte la va a compartir con sus hermanos, de 14 y 10 años, que le han ayudado a desarrollar el proyecto. La madre de los niños, profesora de ciencias, no podría estar más orgullosa.

“Los niños no saben lo que es ‘imposible’. Sueñan a lo grande. Lydia me lo ha demostrado una y otra vez”, dice, “Me dice: ‘Mamá, tú piensas que es imposible. Yo puedo hacerlo’”.

LA VANGUARDIA (11/07/2020)

Más información aquí

Si te resultó útil...Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email