La factura electrónica aún no ha despegado del todo entre las pequeñas y medianas empresas españolas. Según el informe “Impulsando el crecimiento de la pyme a través de la facturación electrónica y la IA”, elaborado por Sage, solo el 10% de las pymes utiliza sistemas de facturación electrónica en sus transacciones B2B, a pesar del impulso normativo de la Ley “Crea y Crece” y del creciente grado de concienciación digital.
El informe refleja, no obstante, un avance en el conocimiento de esta herramienta: el 50% de las pymes ya está familiarizado con ella, frente al 31% del año anterior. Sin embargo, la adopción efectiva sigue siendo baja incluso en comparación con la media europea (4%).
El reto de la preparación y la formación
A falta de poco para que la factura electrónica sea obligatoria, la mitad de las pymes españolas planea adoptarla en los próximos dos años, justo antes de expirar el plazo legal. Pero el 53% reconoce no estar preparada hoy.
Las principales barreras son el desconocimiento y la falta de competencias digitales. El 54% asegura no saber cómo aplicar la factura electrónica y el 30% considera la formación un obstáculo clave. También se citan la falta de soluciones sencillas (34%) y la escasa coordinación con clientes y partners (26%).
Para superar estas trabas, el 55% reclama incentivos fiscales y financieros, el 48% pide guías prácticas paso a paso y el 35% solicita formación específica para empleados.
Satisfacción entre quienes ya la usan
El 60% de las pymes apoya su obligatoriedad, situando a España entre los países con mayor respaldo a la digitalización fiscal. Entre las empresas que ya la han implantado, el 72% se declara satisfecha y la recomienda activamente. Además, más de la mitad (54%) la percibe como una inversión, no un gasto.
Estas pymes digitalmente avanzadas muestran una madurez notable: el 66% declara tener un uso consolidado de la factura electrónica, y 9 de cada 10 también emplean tecnologías como inteligencia artificial o la nube, mejorando productividad y competitividad.
Una herramienta contra la morosidad y el fraude
Más allá del cumplimiento legal, la factura electrónica ayuda a resolver problemas estructurales del tejido pyme. El 57% sufre problemas de liquidez por morosidad, que puede reducirse hasta en un 20% con sistemas electrónicos. Además, el 51% ha experimentado fraudes en facturas, riesgo que disminuye con la validación digital.
En el ámbito fiscal, el 68% reconoce dificultades administrativas. La automatización y precisión que aporta la factura electrónica reduce errores y agiliza la gestión tributaria.
José Luis Martín Zabala, managing director de Sage Iberia, resume el desafío: “La factura electrónica es esencial para ofrecer eficiencia y seguridad, más allá de la obligatoriedad. Para asegurar una implantación exitosa, son vitales las campañas informativas, las ayudas y la integración con los sistemas fiscales”.
IT USER (30/10/2025)
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