Las acciones de Meta se dispararon más de un 7% después de conocerse que la compañía de Mark Zuckerberg está desarrollando un negocio de infraestructura en la nube para comercializar su capacidad de computación e inteligencia artificial. El mercado interpretó el movimiento como una nueva vía para rentabilizar las enormes inversiones que la empresa está realizando en centros de datos y chips para IA.
El proyecto contempla ofrecer a empresas acceso tanto a potencia de cálculo como a modelos de inteligencia artificial alojados en la infraestructura de Meta, un enfoque similar al de plataformas como Amazon Web Services, Microsoft Azure o Google Cloud. Con ello, la compañía entraría de lleno en uno de los negocios más rentables del sector tecnológico.
La iniciativa responde a una necesidad cada vez más evidente entre las grandes tecnológicas: recuperar parte de las multimillonarias inversiones en IA. Meta prevé destinar este año hasta 145.000 millones de dólares a infraestructura, por lo que alquilar la capacidad sobrante permitiría generar nuevos ingresos sin renunciar a sus ambiciones en inteligencia artificial.
La noticia también tuvo impacto en el resto del mercado. Mientras Meta subía con fuerza, compañías especializadas en alquiler de capacidad de computación para IA, como CoreWeave o Nebius, registraron fuertes caídas al anticiparse una mayor competencia. Todo apunta a que la batalla por liderar la inteligencia artificial ya no se librará solo en el desarrollo de modelos, sino también en quién controla y comercializa la infraestructura necesaria para ejecutarlos.
Business Insider (01/07/2026)
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