La gestión de nóminas vive un punto de inflexión global. Según el Índice Global de Complejidad de Nóminas 2025 (GPCI) de Strada, la complejidad regulatoria ha aumentado un 5% interanual, aunque muestra señales de estabilización tras varios años de incrementos continuados. Los diez países más exigentes presentan niveles de complejidad un 31% superiores a la media mundial.
Europa continúa siendo la región más complicada para las organizaciones, con siete de los diez países más complejos. España, aunque todavía fuera del top 10, escala tres posiciones debido al endurecimiento de los requisitos de reporte, la dificultad de aplicar deducciones obligatorias y la introducción de mecanismos de reporte en tiempo real, pese a los avances en digitalización.
El informe destaca que los requisitos pueden evolucionar con rapidez en distintas regiones, generando retos continuos incluso para organizaciones con procesos avanzados. La digitalización ha mejorado la eficiencia, pero la velocidad de los cambios normativos sigue siendo una carga relevante.
Jan Pieter Janssen, vicepresidente de Strada para Europa Central y del Sur, subraya que, aunque la complejidad se esté estabilizando, las exigencias persisten. Señala que es momento de que las empresas abandonen el “caos cómodo” y aprovechen la tecnología, los datos y la experiencia para transformar la nómina en una fuente de claridad, inteligencia y valor estratégico.
IT USER (28/11/2025)
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