La empresa española de satélites que rivaliza con Elon Musk

Sateliot es una empresa española que ha conseguido revolucionar el acceso a la conectividad 5G mediante el despliegue de una constelación de nanosatélites en órbita baja. Su objetivo es ofrecer cobertura global a dispositivos IoT en áreas remotas, permitiendo la comunicación en tiempo real sin necesidad de infraestructuras terrestres costosas.
En 2025, Sateliot ha iniciado negociaciones con varios Ministerios de Defensa europeos para proporcionar conectividad 5G vía satélite en dispositivos sin cobertura, ofreciendo una alternativa estratégica a la dependencia del sistema Starlink de Elon Musk.
Con una inversión de 70 millones de euros, la empresa busca implementar su tecnología en logística militar, contando con el respaldo de Indra, que posee el 4% de la empresa. Además del sector militar, sus servicios se extienden a empresas logísticas, petroleras y medioambientales que no requieren banda ancha en tiempo real. La compañía prevé lanzar su servicio comercial en los próximos meses, permitiendo la conexión diaria de dispositivos por una tarifa de 2,50 euros mensuales. En su plan de expansión, tienen previsto desplegar 100 satélites hasta 2028 y alcanzar ingresos de 1.000 millones de euros para 2030. En la actualidad, opera con cinco nanosatélites y ofrece servicios a 12 clientes temporales. La futura incorporación de servicios de transmisión de voz ampliará aún más sus capacidades.
La compañía se posiciona como un actor clave en la democratización de la conectividad global, ofreciendo soluciones que permiten la comunicación en tiempo real en áreas remotas y sin infraestructura terrestre. Asimismo, son el primer proveedor de conectividad LEO por satélite que trabaja según la Norma 3GPP, desarrollada por el actual ecosistema de telecomunicaciones. Esto permite que los dispositivos NB-IoT estándar se conecten a nuestra constelación de satélites en cualquier lugar de la Tierra. Por lo que Sateliot puede prestar servicio a un coste y precio similares a los de las redes celulares terrestres, promoviendo así la adopción masiva del IoT en zonas tradicionales sin cobertura.




























