Donald Trump ha vuelto a elevar la tensión con España al pedir públicamente cortar todo el comercio y las visitas entre ambos países. Durante la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, el presidente estadounidense calificó a España como una “causa perdida” y un “socio terrible”, intensificando el enfrentamiento diplomático por el gasto español en defensa y otros desacuerdos recientes entre ambos gobiernos.
Trump justificó su postura asegurando que España no está haciendo el esfuerzo suficiente dentro de la OTAN y criticó la negativa del Gobierno español a alinearse con algunas de las posiciones de Washington en política internacional. Como respuesta, afirmó haber ordenado detener las relaciones comerciales y las visitas entre ambos países, aunque una medida de este tipo presenta importantes obstáculos legales, ya que la política comercial con Estados Unidos se negocia a través de la Unión Europea.
El Gobierno español reaccionó con calma y restó importancia a las declaraciones, recordando que el comercio bilateral depende principalmente de empresas privadas y de los acuerdos entre la Unión Europea y Estados Unidos. Desde la OTAN también se intentó rebajar la tensión, destacando que España sigue siendo un aliado relevante dentro de la organización y que ha incrementado su inversión en defensa en los últimos años.
Las declaraciones de Trump vuelven a poner de manifiesto cómo las diferencias en materia de defensa y política exterior están trasladándose al terreno económico y comercial. Aunque por el momento se trata de un anuncio político cuya aplicación efectiva es incierta, el episodio añade un nuevo foco de incertidumbre a las relaciones entre ambos países.
Business Insider (08/07/2026)
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