Los denominados Cuatro Jinetes de la tecnología, Microsoft, Alphabet (Google), Amazon y Meta, han entrado en una fase de gasto de capital sin precedentes históricos. Según los informes financieros de este inicio de 2026, estas cuatro compañías están en camino de invertir de forma conjunta más de 500.000 millones de dólares solo durante este ejercicio fiscal. Esta cifra astronómica, que supera el PIB de muchos países desarrollados, tiene un objetivo único: construir la infraestructura física necesaria para sostener la explosión de la Inteligencia Artificial Generativa y los nuevos modelos de acción autónoma.
A diferencia de la burbuja “dotcom” de los años 2000, esta inversión está respaldada por una demanda real de capacidad de cómputo, aunque Wall Street observa con lupa el Retorno de Inversión (ROI). El gasto se divide principalmente en tres pilares: el suministro masivo de GPUs de última generación (donde Nvidia sigue siendo el proveedor dominante, pese al auge de los chips propios de Amazon y Google), la construcción de macro-centros de datos y, lo más crítico este año, la infraestructura energética. La IA consume cantidades ingentes de electricidad, lo que ha llevado a estos gigantes a firmar acuerdos históricos para reabrir centrales nucleares y construir parques eólicos dedicados, convirtiéndose de facto en actores energéticos globales.
Desde la perspectiva de la Nueva Economía, estamos presenciando la creación de un “foso defensivo” (moat) basado en el hardware. Solo estas cuatro empresas tienen la capacidad financiera para escalar estos sistemas, lo que podría consolidar un oligopolio tecnológico difícil de romper. Para las Administraciones Públicas, este nivel de inversión representa un desafío de regulación y soberanía, mientras que para el sector privado, abre la puerta a una nueva era de servicios en la nube donde la potencia de cálculo dejará de ser un cuello de botella para convertirse en una commodity de alta disponibilidad. La gran incógnita de 2026 será si el software y las aplicaciones podrán generar ingresos suficientes para justificar este gasto en infraestructura física.
Business Insider (01/02/2026)
Más información aquí.




























