Propósito de Amazon: Pagar sin cartera, ni móvil, la mano bastará

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Amazon está negociando con bancos emisores de tarjetas de crédito con el objetivo de hacer una experiencia piloto con un sistema de pagos que se basa en el reconocimiento de la mano de los consumidores en los terminales físicos de las tiendas. La idea es que el terminal asocie la mano a una tarjeta y a partir de la primera operación mantenga ese vínculo de forma permanente. La tecnológica que se ha convertido en un colosal canal de ventas ‘on-line’ es propietaria de una cadena de tiendas físicas de alimentación en las que el usuario no necesita detenerse para efectuar el pago porque las compras se van cargando en su cuenta virtual a medida que escoge lo que pone en su cesta.

Esta red física existe hace ya algunos años y ha mostrado un éxito dispar, pero por sobre todas las cosas ha generado resistencia del resto de los comercios. La experiencia ha determinado además reticencia entre los comerciantes a aceptar sus medios de pago y a difundir la capacidad comercial de Amazon a la que consideran, al menos en Estados Unidos, la mayor amenaza potencial a su actividad.

La tecnológica presentó una solicitud de patente recientemente para lo que describió como “un sistema de identificación biométrica sin contacto” que incluye “un escáner para la mano que genera imágenes de la palma del usuario”. La compañía quiere introducir el sistema en cafeterías, cadenas de comida rápida, tiendas al paso, que efectúan un importante volumen de cobros en sus terminales de venta y en las cuales el sistema de usar la mano ahorraría tiempo mientras que el consumidor no debería extraer una tarjeta de la cartera o utilizar su teléfono para el pago.

Las tecnológicas llevan una larga batalla con el objetivo de instalarse en la franja de la actividad financiera de los consumidores como forma de integrar un eslabón vital de la vida cotidiana de la población a su ya amplia red de servicios. Esta ambición los lleva a colisionar con los intereses de las entidades financieras tradicionales, aunque muchas de ellas buscan formas de asociación con las tecnológicas que eviten su desplazamiento. Las que pueden aspirar a ello lo logran a expensas de su gran volumen. Apple introdujo el año pasado una tarjeta de crédito emitida por Goldman Sachs, un gran banco de negocios que intenta entrar en el canal del consumo masivo sin haberlo logrado hasta ahora. Google anunció que ofrecería cuentas corrientes a través de su red digital, que estarán alojadas dentro de Citibank, en la medida que la plataforma digital no tiene una licencia bancaria. Por su parte Facebook ha intentado penetrar en el sector de las finanzas con una moneda digital que de momento es un proyecto fracasado.

ICNR (20/01/2020)

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