Las clases extraescolares del futuro: robótica o diseño de videojuegos

94

Las actividades extraescolares son un clásico en cada curso. Estas clases llenan las tardes de padres y niños, que buscan cómo reforzar sus conocimientos. La pandemia del coronavirus ha puesto en jaque a estas actividades, porque requieren la asistencia presencial de los alumnos. Ante la incertidumbre provocada por la covid-19 y para minimizar riesgos, las familias buscan alternativas. Y la respuesta la encuentran en internet.

Las academias se han adaptado a esta nueva normalidad y ofrecen sus clases extraescolares de forma online. “Antes de la pandemia, casi todo era de forma presencial. A raíz del estado de alarma, ya empezamos a trabajar con el formato online. Con el inicio del curso, lo hemos mantenido, porque se va a quedar con nosotros de forma permanente”, explica el director de la escuela tecnológica Codenautas, Jorge Pérez. “Nos toca reinventarnos”, coincide el CEO de Camp Tecnológico, Jesús Ángel Bravo.

El software y los dispositivos robóticos están en casi todas partes y, por eso, este enfoque se está extendiendo en los sistemas educativos de los principales países desarrollados. El objetivo, que los alumnos creen proyectos innovadores, trabajando de forma colaborativa y dando lugar así a aprendizajes prácticos. “Todo lo relacionado con habilidades digitales ya está muy demandado en nuestras empresas. Este escenario, pero incrementado, es el que se van a encontrar los niños en el futuro. Por eso, esa capacidad autónoma de poder responder y ser más multidisciplinar es un valor imprescindible. Da igual que estudies”, expone Bravo. “Consideramos que aprender de forma práctica ciertos conceptos de robótica, mecánica o matemáticas aporta un valor muy positivo para la formación de los alumnos”, sigue Pérez.

“Las clases se imparten por videoconferencia con un profesor, así también pueden ir planteando las dudas que les puedan surgir. Además, hemos creado un concepto que son los clubes de tecnología. Son actividades de fin de semana, que están pensadas para aquellos chavales que están muy motivados y que quieren ampliar sus conocimientos en robótica, programación de videojuegos o la electrónica”, explica Bravo.

Las extraescolares comienzan este mes de octubre y, para seguirlas, el alumno solo necesita un ordenador y un pequeño robot. “Hablamos de niños, el proceso de aprendizaje tiene que gustarle, que se convierta casi en un juego. Lo planteamos como un reto que tiene que superar. Por eso, utilizamos instrumentos como un robot, trabajamos para la creación de su propio videojuego o exploramos una impresora 3D. Asimilan los conceptos a través de un método prueba-error”, apuntan desde Camp Tecnológico.

LA VANGUARDIA (01/10/2020)

Más información aquí

Si te resultó útil...Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email