Wall Street está resistiendo sorprendentemente bien uno de los episodios más violentos del año en el sector de los chips de memoria para inteligencia artificial. Mientras compañías como Micron, SK Hynix y Samsung sufren fuertes sacudidas en bolsa, el mercado estadounidense en su conjunto apenas cede, lo que refuerza la idea de que el entusiasmo por la IA sigue sosteniendo a los grandes índices incluso cuando una parte clave del sector entra en turbulencias.
El foco está en los fabricantes de memoria HBM, un componente esencial para entrenar y ejecutar modelos de IA. Tras meses de subidas muy agresivas, el mercado está corrigiendo con fuerza ante el temor de que los precios hayan ido demasiado rápido, de que la demanda no absorba todo el aumento de capacidad previsto y de que los resultados de algunas compañías no justifiquen ya valoraciones tan exigentes. En ese contexto, SK Hynix llegó a desplomarse cerca de un 13% en una sola sesión y el castigo también alcanzó a Micron y Samsung.
Lo relevante es que, pese a ese “rodeo salvaje” en uno de los segmentos más calientes de la IA, el S&P 500 y el Nasdaq están mostrando una resistencia poco habitual. El mercado parece estar diferenciando entre la volatilidad puntual de algunos valores y la narrativa de fondo: la inversión en centros de datos, infraestructura para IA y semiconductores sigue siendo una de las grandes apuestas estructurales de Wall Street.
En otras palabras, la noticia refleja dos ideas a la vez: por un lado, que la euforia alrededor de la IA ya está provocando movimientos extremos y correcciones duras en empresas muy expuestas; por otro, que el mercado todavía no interpreta estas caídas como una señal de ruptura general del ciclo tecnológico. De momento, Wall Street aguanta. La gran duda es si esta resistencia será una muestra de fortaleza real o simplemente otra señal de que las valoraciones siguen muy tensas.
Business Insider (24/06/2026)
Más información aquí





























