La transformación digital avanza a un ritmo imparable, pero el mercado laboral tecnológico en España se enfrenta a una paradoja: mientras las empresas reclaman más especialistas en ciberseguridad, cloud, análisis de datos o desarrollo de software, la contratación de profesionales TIC ha sufrido un notable retroceso. Según datos de Eurofirms People first, la incorporación de este tipo de perfiles se redujo un 15% en 2023 y un 13% en 2024, acumulando una caída del 28% en solo dos años.
Este desajuste estructural amenaza con convertirse en un freno para la competitividad del país. A la dificultad de encontrar talento se suma que los perfiles TIC presentan una rotación muy baja: se genera aproximadamente un contrato por persona al año, frente a los dos contratos que se registran en sectores como la hostelería o el transporte. La menor estacionalidad del sector y la complejidad de competencias convierten cada vacante en una pieza crítica para el crecimiento de las compañías.
La brecha formativa, en aumento
La situación se explica en gran medida por la brecha formativa. De acuerdo con la Asociación Española para la Digitalización (DigitalES), el 81% de las empresas reconoce tener dificultades para cubrir vacantes porque la velocidad a la que evoluciona la tecnología supera la capacidad de los programas de formación para preparar especialistas.
El sector tecnológico también se caracteriza por la juventud de sus profesionales: casi la mitad de los contratos corresponden a menores de 30 años, que a menudo deben asumir responsabilidades altamente técnicas en las primeras etapas de su carrera, sin contar siempre con la experiencia o la formación continua necesarias.
IT USER (16/09/2025)
Más información aquí




























