Donald Trump ha suavizado su postura arancelaria hacia China, calificando de “demasiado altos” los aranceles del 145% y anunciando que serán reducidos. Este cambio de tono ha generado un impacto inmediato en los mercados, con subidas en bolsa los días 22, 23 y 24 de abril, especialmente en el sector tecnológico, y una apreciación del dólar.
Estados Unidos también ha iniciado negociaciones bilaterales con más de 70 países, incluidos Japón, Reino Unido y Corea del Sur, con el objetivo de consensuar nuevos aranceles, mientras Trump lanzaba un mensaje positivo hacia la Unión Europea: “los europeos se han comportado muy bien”.
Las presiones internas han sido determinantes en este giro. Trump ha recibido llamadas de CEOs de grandes tecnológicas (Apple, Google, Meta), de empresas como Walmart, Amazon y Ford, así como de senadores y congresistas preocupados por el impacto de los aranceles sobre los negocios de retail, dependientes casi en su totalidad de importaciones chinas. El temor a cierres masivos de empresas y despidos a gran escala ha empujado a la Casa Blanca a moderar el enfrentamiento comercial.
Además, la caída previa de los mercados, las advertencias de recesión por parte de los grandes bancos (JP Morgan, Goldman Sachs, etc.) y el temor a perder el control político en las legislativas de 2026 han influido en la estrategia del presidente. Trump no quiere jugar con la bolsa, aunque sí con los aranceles.
En el sector tecnológico, el aumento de costes por aranceles a productos clave como chips y semiconductores amenaza inversiones millonarias. Ejemplo de ello es Intel, que ha anunciado 20.000 despidos, tras los 15.000 del año anterior. Los líderes del sector advierten de consecuencias similares en otras compañías si no se rebajan los gravámenes.
Para Trump, este giro es coherente con su estrategia de negociación: imponer condiciones inasumibles para luego forzar acuerdos que pueda presentar como victorias. Las empresas tecnológicas, que estaban en pausa respecto a nuevas inversiones, esperan con cautela el anuncio oficial de mayo, momento en el que podrán reajustar sus previsiones.
Según estimaciones previas, la inversión global en TIC podría crecer un 10% este año, con impulso en centros de datos, software, dispositivos y servicios IT, si se confirma la distensión comercial.
IT USER (29/04/2025)
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