El apagón del 28 de abril, que afectó a gran parte de la Península Ibérica, ha puesto de manifiesto graves debilidades en la gestión del sistema eléctrico, según los primeros informes oficiales. El incidente evidenció la urgencia de revisar y modernizar las tecnologías que sostienen las infraestructuras críticas.
Muchos sectores estratégicos aún operan sobre plataformas de control y gestión desarrolladas hace más de dos décadas, pensadas para contextos con menores exigencias de interoperabilidad, disponibilidad y escalabilidad. Estos sistemas monolíticos dificultan actualizaciones rápidas, complican el mantenimiento y limitan la integración con nuevos estándares.
Entelgy advierte que, sin una estrategia de modernización progresiva, las organizaciones quedan expuestas a ineficiencias operativas y mayores dificultades para recuperarse ante fallos. Además, destaca que en sistemas obsoletos, la capacidad de respuesta se ve mermada por falta de automatización, supervisión limitada y dificultades para aplicar actualizaciones correctivas.
La modernización no debe basarse en modas, sino en análisis técnicos rigurosos, incluyendo inventarios detallados, evaluaciones de riesgo y planes graduales de mejora. El análisis posterior al apagón confirma que la resiliencia tecnológica depende de contar con plataformas sostenibles y adaptables en el tiempo, apoyadas por decisiones basadas en datos sólidos.
“El apagón eléctrico de 2025 ha dejado lecciones claras: es imprescindible actualizar los entornos de software que sustentan operaciones críticas”, subrayan desde Entelgy.
IT USER (30/04/2025)
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