En un movimiento sin precedentes, Corea del Sur ha puesto en marcha este jueves la primera Ley Básica de Inteligencia Artificial del mundo, adelantándose a las potencias occidentales en la creación de un marco normativo específico.
Esta nueva legislación obliga a gigantes tecnológicos como OpenAI, Google y Meta a designar representantes locales dentro del país para garantizar una interlocución directa y responsabilidades legales claras ante cualquier incidente algorítmico. El objetivo de Seúl no es solo regular, sino fomentar un ecosistema de IA seguro y ético, estableciendo protocolos estrictos para la transparencia de los modelos de lenguaje y la protección de los datos de los ciudadanos.
Mientras Bruselas sigue perfilando flecos de sus normativas, Corea del Sur ya exige mecanismos de auditoría externa para los sistemas de IA de alto riesgo, marcando un estándar que probablemente influirá en las futuras decisiones de la Unión Europea y Estados Unidos en la gestión de la soberanía digital.
(Business Insider (22/01/2026))
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