La empresa que convirtió el dron en un servicio de reparto instantáneo, de la sangre en Ruanda a la comida en tu casa
En un mundo donde el reparto se mide en horas y depende de furgonetas atrapadas en el tráfico, Zipline respondió con una propuesta tan simple que resultó disruptiva: entregar lo que necesitas, cuando lo necesitas, por aire y en cuestión de minutos. La compañía diseña, fabrica y opera su propio sistema de drones eléctricos autónomos, y lo aplica a la sanidad, la comida, el comercio y la agricultura. Con más de 2 millones de entregas comerciales, más de 120 millones de millas voladas de forma autónoma y una valoración de 7.600 millones de dólares, se ha convertido en una de las mayores empresas de reparto con drones del mundo.
Su origen fue igualmente directo: fundada en 2014 en California por Keller Cliffton, cofundador y CEO, la empresa empezó su actividad comercial en Ruanda en octubre de 2016, transportando sangre y suministros médicos a clínicas rurales desde un centro de distribución, en virtud de un acuerdo con el gobierno. En abril de 2019 llegó a Ghana, donde también participó en la distribución de vacunas contra la COVID. Hoy opera en Estados Unidos, Ruanda, Ghana, Nigeria, Costa de Marfil, Kenia y Japón.
La tecnología se apoya en dos plataformas. La primera, activa desde 2016, cubre largas distancias y deja la carga mediante paracaídas. La segunda, presentada en 2023 y conocida como P2, está pensada para entregas precisas: el dron vuela a unos 300 pies de altura y baja un contenedor llamado Zip sujeto a un cable, con una precisión “de plato de cena”, según sus propias descripciones. Puede transportar hasta 8 libras en un radio de unas 10 millas, y la empresa afirma que reparte hasta diez veces más rápido que un vehículo por carretera. En 2025 lanzó este servicio en Pea Ridge, en Arkansas, y en más de 20 comunidades del área metropolitana de Dallas y Fort Worth, con Walmart y más de una docena de cadenas de restaurantes como Chipotle o Wendy’s, a través de una aplicación con decenas de miles de productos.
La progresión es contundente: pasó del primer millón de entregas en abril de 2024 a superar los 2 millones en enero de 2026. El 21 de enero de 2026 anunció una ronda de más de 600 millones de dólares con la participación de Fidelity, Baillie Gifford, Valor Equity Partners y Tiger Global, destinada a llegar a Houston y Phoenix a comienzos de año y a al menos cuatro estados nuevos en 2026. Según la compañía, sus entregas en Estados Unidos crecían a un ritmo cercano al 15% semanal durante los siete meses previos.
Su ventaja competitiva no reside en fabricar el dron más sofisticado, sino en controlar de principio a fin el hardware, el software y la logística, con un historial operativo construido primero en misiones críticas de salud pública antes de dar el salto al consumo.
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