Estrategia Global
Herramientas TIC

Uber es oficialmente una compañía del sector de transporte

Era 2014. La fecha clave en la que el futuro de Uber en España sufrió un giro de 180º; Elite Taxi emitía una demanda contra la actividad de UberPop en Barcelona. Poco después, y ante la decisión preliminar de las instancias legales, la actividad de la polémica compañía de transporte norteamericana cesaba en el país. De esta forma, los taxistas ganaban una primera batalla de una guerra que, a día de hoy, ya se empieza a hacer demasiado larga. Y lo peor de todo, que no tiene tintes de terminar.

Una vez fuera del negocio, los taxistas de medio país sólo tendrían que enfrentarse a Cabify: un único competidor pugnando por un número de licencias VTC bastante reducido –la tecnológica española se había encuadrado en este sistema desde su fundación en 2011-. Sin embargo, Uber no quiso alejarse de España. El 29 de marzo volvía a estrenarse con un modelo de negocio similar al que venía realizando Cabify. El universo de las tarifas y servicios adicionales iría bailando hasta la actualidad. En cualquier caso, la clave estaba en la idea de seguir el sistema de licencias VTC y ajustarse a la normativa vigente aprobada en en el decreto ROTT 1057/2015.

Y aquí llegaron los grandes problemas. Si Uber y Cabify pugnan por un número de licencias muy inferior a las de los taxis, la teoría dice que una por cada treinta, el modelo de negocio alcanzará su tope en el momento en el que se llegue a la emisión total de estos permisos. A la espera de que se que tramiten las 6.000 licencias que se mantienen en stand by en los tribunales, la realidad es que sigue siendo el gran impedimento tanto para unos como para otros. A todo esto, también está al caer la nueva regulación de licencias VTC solicitada por el sector del taxi ante Fomento, y sin el visto bueno de la CNMC, la realidad es que Uber ha intentado ganar la guerra por otra vía. O mejor, por varias vías.

Volviendo a la demanda emitida por Elite Taxi, hace tiempo que la legalidad de la actividad de UberPop en España pasó a un segundo plano. Cuando José María Fernández Seijó se hizo cargo del caso de la tecnológica en los Tribunales de Barcelona, en Juzgado de lo Mercantil número 3 de Barcelona, surgió una gran duda al respecto: qué tipo de compañía era Uber. Se abría entonces la cuestión que cambiaría el futuro de la compañía en Europa; al menos de la parte de Uber que seguía sin ceñirse al modelo antiguo.

¿Qué pasaría si Uber no es una compañía de transportes? Eso supondría que podría acogerse a regulaciones mucho menos rígidas y olvidarse de las complejas regulaciones del sector del transporte -la mencionada segunda vía de Uber si el tema de las licencias no prosperaba-. Precisamente este es el dilema que El Tribunal de Justicia de la Unión Europea acaba de solucionar. No ha sido una gran sorpresa; después de todo, el Abogado General Szpunar ya hizo una valoración inicial (no vinculante) al respecto y determinaba que, sin lugar a dudas, Uber debía jugar con las reglas del resto de compañías de transporte. El hecho de que su actividad se realizase a través de una plataforma no era excusa para tal hecho porque, sin lugar a dudas, su negocio tenía origen en la prestación de servicios de transporte. Pese a no ser vinculante, la realidad es que esta opinión suele tenerse totalmente en cuenta por parte del TJUE.

Ahora,dicho Tribunal ha confirmado lo que más o menos se sabía: Uber es una compañía del sector del transporte con todas las letras y, por tanto, debe ajustarse a las diferentes normativas de cada país.

Hipertextual (20/12/2017)

https://hipertextual.com/2017/12/uber-es-compania-transporte

Si te resultó útil...Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone

Deja un comentario